Existen distintos tipos de estudios de mercado, clasificados según de dónde provienen los datos (primarios o secundarios) y según el enfoque con el que se analiza la información (cualitativo o cuantitativo). Cada tipo responde a una necesidad de negocio distinta, y elegir el correcto —o combinar varios— determina qué tan útiles resultarán los hallazgos.
En este artículo repasamos los tipos de estudios de mercado más utilizados en la práctica, y explicamos cómo se traducen en los tres estudios que aplicamos en Somos Detallistas: viabilidad y factibilidad, Mystery Shopper y benchmarking de mercado.
Conocer estas categorías no es solo un ejercicio académico. Entender qué tipos de estudios de mercado existen ayuda a identificar, antes de contratar una investigación, si lo que necesitas ya está disponible en información pública, si requiere una encuesta a gran escala, o si lo que realmente hace falta es entender a profundidad por qué algo está ocurriendo dentro de tu negocio.
¿Qué es un estudio de mercado y cómo se clasifica?
Un estudio de mercado es el proceso de recopilar y analizar información sobre el entorno de negocio de una empresa: sus clientes, su competencia y su operación. Lo que distingue a los distintos tipos de estudios de mercado es, principalmente, de dónde viene la información y cómo se interpreta.
De acuerdo con la clasificación que describe Mailrelay en su guía sobre estudios de mercado, los tipos más habituales se agrupan en estudios primarios (información nueva, generada mediante encuestas, entrevistas o pruebas piloto) y estudios secundarios (información ya publicada, como informes sectoriales o estadísticas oficiales), además de dividirse también en enfoques cualitativos y cuantitativos.
Si quieres conocer primero el panorama general de para qué sirven estos estudios, puedes revisar nuestro artículo ¿Para qué sirven los estudios de mercado?
Tipos de estudios de mercado según la fuente de los datos
Una primera forma de clasificar los tipos de estudios de mercado es según el origen de la información:
- Estudios primarios. Generan información nueva, específica para la pregunta de negocio que se busca resolver. Se obtienen mediante encuestas, entrevistas, grupos focales, observación directa o pruebas piloto.
- Estudios secundarios. Se apoyan en información que ya existe: reportes sectoriales, estadísticas gubernamentales, estudios previos de la industria o datos internos de la empresa.
Los estudios secundarios suelen ser el punto de partida, porque son más rápidos y económicos de obtener. Sin embargo, no siempre responden la pregunta específica de una empresa, ya que fueron generados con otro propósito. Ahí es donde entran los estudios primarios: cuando la información disponible no es suficiente, se diseña una investigación específica para esa necesidad.
En la práctica, la mayoría de los proyectos de investigación de mercados combina ambas fuentes: se empieza revisando qué información secundaria ya existe sobre el mercado o la industria, y a partir de ahí se identifica qué preguntas siguen sin respuesta, que son las que justifican levantar información primaria.
Tipos de estudios de mercado según el enfoque metodológico
La segunda gran clasificación divide a los tipos de estudios de mercado según cómo se analiza la información recopilada:
- Estudios cualitativos. Buscan entender motivaciones, percepciones y comportamientos a través de entrevistas a profundidad, grupos focales u observación. Responden preguntas de “por qué” y “cómo”.
- Estudios cuantitativos. Miden variables con datos numéricos y muestras representativas, mediante encuestas o cuestionarios estructurados. Responden preguntas de “cuánto” y “con qué frecuencia”.
Según explica Netquest en su análisis sobre tipos de estudios de mercado, mientras los estudios cuantitativos responden al “cuánto”, los estudios cualitativos profundizan en el “por qué”, y en muchos casos lo más efectivo es combinar ambos enfoques dentro de un mismo proyecto de investigación.
Si quieres profundizar en esta distinción y en cuándo conviene usar cada enfoque, puedes leer nuestro artículo sobre investigación cualitativa y cuantitativa.

Otros tipos de estudios de mercado populares
Más allá de esta clasificación general, existen tipos de estudios de mercado definidos por el objetivo específico que resuelven. Entre los más comunes:
- Estudios de satisfacción del cliente. Miden qué tan conforme está el cliente con un producto o servicio, y en qué áreas se puede mejorar.
- Estudios de segmentación de mercado. Identifican grupos de clientes con características, comportamientos o necesidades similares, para dirigir mejor la oferta.
- Estudios de desarrollo de producto. Recopilan información sobre necesidades y preferencias del cliente para guiar el diseño de un producto o servicio nuevo.
- Análisis de la competencia. Recopilan información sobre otros jugadores del mercado: sus precios, su propuesta y su estrategia.
Estos tipos de estudios de mercado suelen combinarse entre sí. Por ejemplo, un análisis de la competencia puede incluir tanto datos secundarios (información pública de otras empresas) como datos primarios (una evaluación directa de su servicio).
Vale la pena mencionar que ninguna de estas categorías es exclusiva de una industria o tamaño de empresa. Un estudio de segmentación puede ser tan relevante para una startup que apenas define su público, como para una empresa consolidada que busca lanzar una nueva línea de producto. Lo que cambia es el alcance y la profundidad con la que se aplica cada tipo de estudio.
Los 3 tipos de estudios de mercado que aplicamos en Somos Detallistas
La clasificación académica de los tipos de estudios de mercado es útil para entender el panorama general, pero en la práctica, la mayoría de las empresas necesita resolver una de tres preguntas de negocio concretas. Por eso, en Somos Detallistas enfocamos nuestro trabajo en tres estudios que cubren estas necesidades de forma directa, sin obligarte a armar tu propia combinación de metodologías desde cero:
- Viabilidad y factibilidad. Combina datos primarios y secundarios, con un componente cuantitativo fuerte, para responder si conviene invertir en un negocio nuevo, una sucursal o un desarrollo antes de comprometer capital.
- Mystery Shopper. Un estudio primario de naturaleza cualitativa, que mide la experiencia real del cliente en el punto de contacto, sistematizada en checklists comparables.
- Benchmarking de mercado. Combina ambos enfoques para comparar a tu marca frente a la competencia y entender tu posicionamiento real en el mercado.
Puedes conocer estos tres estudios a detalle en nuestro artículo Investigación de mercados: los 3 estudios que tu empresa necesita conocer.
La ventaja de estos tres tipos de estudios de mercado es que ya están diseñados para responder preguntas de negocio reales y frecuentes, en lugar de partir de una plantilla académica genérica. En vez de elegir entre una larga lista de metodologías sin saber cuál aplica a tu caso, empiezas por identificar tu objetivo —invertir, medir tu servicio o compararte con la competencia— y desde ahí definimos la combinación de técnicas que mejor lo resuelve.
Esto también simplifica el proceso de contratación. En lugar de recibir una propuesta con terminología técnica difícil de interpretar, sabes desde el inicio a cuál de los tres tipos de estudios de mercado corresponde tu necesidad, qué información se te va a entregar y qué decisión podrás tomar con esos resultados.
¿Por qué elegir un estudio adaptado en lugar de uno genérico?
Uno de los riesgos de intentar aplicar un tipo de estudio de mercado “de manual” sin adaptarlo al negocio es terminar con información correcta pero poco accionable. Una encuesta de satisfacción bien diseñada, por ejemplo, puede confirmar que existe un problema de servicio, pero no necesariamente explicar dónde ocurre ni cómo corregirlo con precisión.
Por eso, más que enfocarse en memorizar todos los tipos de estudios de mercado que existen, la recomendación práctica es partir de la pregunta de negocio y trabajar con una agencia de investigación de mercados que sepa traducir esa pregunta en la metodología correcta, combinando fuentes primarias, secundarias, cualitativas y cuantitativas según lo que realmente se necesita resolver.
Esto también evita un error frecuente: contratar el estudio más completo o más costoso disponible, asumiendo que “más investigación” siempre es mejor. En realidad, el estudio más útil no es el más extenso, sino el que responde con precisión la pregunta que la empresa tiene enfrente en ese momento.
Cómo elegir el tipo de estudio de mercado correcto para tu empresa
Para elegir entre los distintos tipos de estudios de mercado, conviene partir de tres preguntas simples:
- ¿Qué decisión estoy por tomar? Invertir, mejorar un servicio o entender tu posicionamiento son preguntas distintas que requieren estudios distintos.
- ¿Ya tengo una hipótesis, o todavía necesito explorar? Si aún no sabes por qué ocurre algo, empieza con un enfoque cualitativo; si ya tienes una hipótesis, valídala con datos cuantitativos.
- ¿Con qué información ya cuento? Antes de generar datos nuevos, revisa si ya existe información secundaria que pueda responder parte de la pregunta.
Si tu empresa ya identificó su objetivo pero no sabe cómo aplicarlo según su tamaño o etapa, puedes leer nuestro artículo sobre estudios de mercado para empresas.
Cómo Somos Detallistas te ayuda a elegir el estudio correcto
En Somos Detallistas no partimos de una lista extensa de metodologías para que elijas por tu cuenta. Como agencia de investigación de mercados, simplificamos esa decisión en tres tipos de estudios de mercado que cubren la mayoría de los objetivos de negocio: viabilidad y factibilidad, Mystery Shopper y benchmarking de mercado.
Cada uno se diseña con metodología, alcance y tiempos de entrega claros desde el inicio, para que sepas exactamente qué vas a recibir antes de contratarlo.
Cuéntanos qué decisión tienes enfrente, y te ayudamos a identificar, entre estos tres tipos de estudios de mercado, el que mejor responde a lo que tu empresa necesita.